Análisis de Materiales Educativos Entregados a la Fundación
MATERIALES EDUCATIVOS
Desde que inicié el
trabajo en la fundación, he tenido la oportunidad de trabajar con los grupos de
5 a 7 años y de 8 a 10 años. Desde que empecé el trabajo con los estudiantes de
8 a 10 años me sentí muy preocupado por los bajos niveles de lectura, debido a
la limitada ayuda que tienen en casa y la poca paciencia que tienen sus
maestros en clase.
Debido a ello, estuve
trabajando especialmente en motivar e incentivar el interés por la lectura,
debido a ello con dos compañeros más que trabajan en la fundación decidimos
organizar el rincón de lectura de manera distinta y proveerles de un material
extra.
1.- En la fundación
existía un palet de algún artefacto que debió haber llegado hace tiempo.
Utilizamos este palet para transformarlo en un librero para los cuentos.
2.- Nos enfocamos en
los libros porque permanentemente los niños los utilizaban y los dejaban
tirados en el piso o sobre alguna mesa o silla. Además de producir desorden,
los cuentos, libros y títeres se estaban deteriorando rápidamente. Por ello
utilizamos lana y piola para ponerlos aéreos, hicimos señalética de las reglas
de uso y de orden para este lugar
.3.- Los niños disfrutan mucho de la lectura cuando
lo hacemos en la tarde. A veces los cuentos son muy pequeños y se pelean por
sentarse lo más cerca posible y poder observar las imágenes de la página. Por
lo tanto, les creamos un cuento en tamaño grande con su cubierta en fómix, y
las hojas de papel periódico con imágenes igualmente grandes para que todos lo
puedan observar.
SUSTENTO
TEÓRICO
Para poder sustentar el
conjunto de materiales educativos realizados en la Fundación a la cual presto
mis servicios de prepráctica es necesario establecer que “la lectura es el
mecanismo más importante y más básico para transmitir conocimientos a otras personas”
(Colomer, 1996), por ello resulta indispensable mejorar y establecer hábitos y
gusto por la lectura de manera permanente.
Al leer un cuento con
los niños, no solamente se fomenta el gusto y hábito de leer sino que se
incrementa “la capacidad no solo de comprender un texto sino de reflexionar
sobre el mismo a partir del razonamiento personal y las experiencias propias”.
(Fons, 2006) Por ello, es necesario encontrar el material adecuado que permita
a los niños relacionar el desenlace de una historia con sus experiencias
cotidianas y concientizar sobre el mensaje de las mismas, mucho de ello se
consigue en los niveles de educación general básica elemental a través de las
fábulas.
Al realizar las tareas
dirigidas con los estudiantes, de manera permanente nos encontramos con
situaciones que requieren un desarrollo de su capacidad lectora, tal es el caso
cuando les envían a realizar un análisis de una noticia del periódico,
encontrar el significado de varias palabras en el diccionario, buscar
información en el internet, ubicarse en un mapa de la ciudad e inclusive
investigar las características de ciertos productos en un supermercado.
Además al leer con los
niños, como lo expliqué en la planificación no sólo se fomentan hábitos de
lectura, sino que se permite el desarrollo de destrezas en este campo, puesto
que “el proceso cognitivo de esta actividad se desenvuelve en un conjunto de
procesos léxicos, perceptivos, sintácticos y semánticos”. (Cuetos, 1990)
Cabe indicar que, de
acuerdo al Currículo de los niveles de educación obligatoria de nuestro país,
con el cual la educación de todas las instituciones educativas debe guiarse
desde el año 2016, establece que los estudiantes deben adquirir ciertas
destrezas necesarias para su evaluación al finalizar cada subnivel, los
individuos que estamos relacionados en este proceso debemos procurar que estas
evaluaciones sean satisfactorias.
Por medio de la lectura
también se fomentan los valores como el respeto, la solidaridad, la empatía, la
justicia, entre otras; de ahí que es necesario impartir ciertas normas que
permiten una adecuada convivencia en el salón de clase. Por ello, conjuntamente
con los niños de los diferentes grupos realizamos carteles del uso adecuado de
los libros y del comportamiento que se requiere en el rincón de lectura. Las
normas detalladas para el rincón de lectura fueron “concebidas por mutuo
acuerdo, de esta manera son mejor aceptadas, puesto que inclusive si son rotas,
las consecuencias son mejor asumidas si los estudiantes sienten que fueron parte
de la creación de las mismas” (Crespo, 2012)
REFERENCIAS
Crespo, N. (2012). Manejo de clase… más allá de las reglas. Revista
para el aula, Septiembre 2012. Tomado de: https://www.usfq.edu.ec/publicaciones/para_el_aula/Documents/para_el_aula_03/0003_para_el_aula_03.pdf
Colomer, T. (1996). Enseñar a leer, enseñar a comprender.
Madrid: Celeste ediciones.
Cuetos, F. (1990). Psicología de la lectura (Diagnóstico y
tratamiento). Escuela Española: Madrid.
Fons, M. (2006). Leer y escribir para vivir. Alfabetización
digital y uso real de la lengua escrita en la escuela. Barcelona: Graó.



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